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domingo, 25 de octubre de 2009

DERECHA DIESTRA


Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.


De dos peligros debe cuidarse el hombre nuevo: De la derecha cuando es diestra, de la izquierda cuando es siniestra.mb

sábado, 24 de octubre de 2009

SUEÑOS


Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.

SUEÑOS

“Los cinco que tenemos
voluntad férrea sin límites
ganas de ir hasta el final
y la alegría suficiente
para hacer la patria anhelada”

Poema Jorge Gálvez


Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.


Los cinco que tenemosvoluntad férrea sin límitesganas de ir hasta el final y la alegría suficiente para hacer la patria anhelada”Iván Marino Ospina 9 VIII 1985


Nacimiento anticipado raíces de cinco legendarios romanas luces de bengala

juramento insondable ansiedad ocultaparto de mula cabalístico sabor reír o llorar pasar y repasar hoja a hoja la historiade odios encarnados injusticia presente intimidad retrasada vientos enredados páginas suspendidashojas al viento entrañas de la hidra palabras del libro abierto de la paz resuellas aromas míticas lamentaciones del pasadola palabra el verbo la poesía eternidad quemante de sentidosla lucha riesgo permanente audacia incitante sueños de revolución presente.

Jorge GálvezParís


lunes, 19 de octubre de 2009

Cómo hacer una revolución?




Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.




Cómo hacer una Revolución
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Al perpetrar una revolución, hay que satisfacer dos requisitos: que haya alguien o algo contra qué rebelarse, y que alguien salga a la calle de facto y lleve a cabo la rebelión. La indumentaria acostumbra a ser informal y ambas partes pueden acomodarse en lo que se refiere a hora y lugar, pero si una de las facciones no se presenta, es probable que la empresa entera fracase. En la revolución china de 1650 ninguno de los bandos compareció y perdieron el depósito.
Las personas o partidos contra los que se efectúa la rebelión se denominan “opresores” y se les puede reconocer fácilmente en cuanto parecen ser los únicos que la pasan bien. Los “opresores”, por lo general, llevan traje, poseen terrenos, y tienen la radio puesta hasta altas horas de la noche sin que nadie se lo vitupere a gritos. Su ocupación consiste en mantener el status quo, una circunstancia en la que todo permanece igual, aunque puede darse el caso de que quieran pintar cada dos años.
Cuando los “opresores” se vuelven demasiado estrictos, tenemos lo que se llama un estado policíaco, que prohíbe toda señal de disentimiento, tal como reírse entre dientes, presentarse con corbata de lazo, o llamar “Ñato” al Intendente. Las libertades civiles se ven restringidas grandemente en un estado policíaco, y la libre expresión es desconocida, aunque puede estar permitido hacer muecas en último extremo. Las opiniones críticas del gobierno tampoco son toleradas, especialmente las referidas a cómo bailan sus miembros. La libertad de prensa se ve también coartada y el partido en el poder “dirige” las noticias, permitiendo a los ciudadanos escuchar ideas políticas aceptables y partidos de fútbol que no provoquen desasosiego.
Los grupos que se rebelan se conocen como los “oprimidos” y se les suele ver en grupo dando vueltas y refunfuñando o pretendiendo que tienen dolor de cabeza. (Hay que señalar que los opresores jamás intentan rebelarse ni convertirse en oprimido, en cuanto les traería consigo un cambio de ropa interior).
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Algunos ejemplos famosos de revoluciones son:
La Revolución Francesa, en la que los campesinos asumieron el poder por la fuerza y cambiaron con presteza todas las cerraduras de las puertas de palacio, a fin de que los nobles no pudiesen volver a entrar. Luego organizaron una fiesta y se dieron el gran banquete. Cuando finalmente los nobles reconquistaron el palacio se les obligó a limpiarlo todo y se descubrieron numerosas manchas y quemaduras de cigarrillos.
La Revolución Rusa, que se incubó durante años y estalló de pronto al comprender los siervos que el Tsar y el Zar eran la misma persona.
Debe señalarse que, cuando concluye una revolución , los “oprimidos” con frecuencia asumen el poder y comienzan a actuar igual que los “opresores”. Por supuesto, a partir de entonces es muy difícil conseguir que se pongan al teléfono, y el dinero prestado para cigarrillos y chicles durante la lucha puede también darse por perdido.
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WOODY ALLEN
An s.P.A.M.man in New York


sábado, 17 de octubre de 2009

miércoles, 14 de octubre de 2009

EL MONTE

Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.
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Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.
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martes, 13 de octubre de 2009

lunes, 12 de octubre de 2009

COMPARTIDAS POR ANDRES FELIPE Y SIMO







Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.

LA MINGA 2009...CALI







Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.




La Minga de Resistencia Civil y Comunitaria, avanza el camino de la palabra hacia la ciudad de Cali...



Escrito por Administrator
Lunes, 12 de Octubre de 2009 01:58
Con banderas de vivos colores, tambores, flautas, consignas, mensajes y el entusiasmo característico de la gente, empezó a Caminar la Palabra la Minga en el suroccidente colombiano. Marchamos con entusiasmo, rememoramos la historia y los cuidos en la lucha, Edwin Legarda, Raúl Mendoza, Anatolio Quira, Cristóbal Secue, Lorenzo Largo, Pedro Mauricio, Belisario Camayo, Robert de Jesús Guacheta no se quedaron en casa, aunque no están en vida, también march aron con nosotros, en toda la jornada la multitud los recordó pues nuestros muertos nunca mueren, están entre nosotros, la Minga también es de ellos.Descansaremos en Villa Rica esta noche, mañana partimos con rumbo a la localidad de Jamundi en el departamento del Valle, a las 8:00 a.m, será la partida informan las autoridades y los coordinadores de las organizaciones sociales, son las 7:00 a.m y la gente acompañada con la lluvia sigue llegando a Villa Rica, mientras los mingueros y mingueras provenientes del Choco y Quindío marchan para concentrase en Buga la Grande a esperar a la gente que viene del Tolima y Huila que después de concentrarse en Cajamarca partirán a la ciudad de Cali. Mañana será un gran día, la Minga crece, Jamundi, Cali y su gente ya esperan a la Minga de los pueblos, la palabra que camina, la palabra que se hace pueblo.
Con banderas de vivos colores, tambores, flautas, consignas, mensajes y el entusiasmo característico de la gente, empezó a Caminar la Palabra la Minga en el suroccidente colombiano. Inicialmente la Minga arranco de la María en caravana de chivas, camperos y motocicletas hasta el área urbana de Santander de Quilichao donde nos reunimos con el resto de mingueros y mingueras provenientes de varias comunidades de la región para partir en caminata con rumbo a la localidad de Villa Rica, primera parada de los pueblos.

La jornada transcurrió normal, la seguridad como siempre estuvo a cargo de la guardia indígena, las consignas animaban a la gente, los palabrareros micrófono en mano informaban a la gente a la multitud sobre los objetivos del pre-congreso en el marco la Minga a realizarse en Cali, “ vamos a construir país, el país de los pueblos” enfatiza el palabrero, el calor aumentaba pero los ánimos se mantenían, “vamos a continuar caminando la palabra”, decía una minguera a los medios de comunicación, llegando a Villa Rica la Madre Naturaleza nos recibió con sus caricias, calmaba el sofoco, refrescaba la jornada, y llegamos a Villa Rica al calor de vivas, saludos, cantos y alegrías de los hermanos afros de esta localidad.


La agenda de la Minga está clara, los cinco puntos marcan el rumbo de la discusión: Guerra, paz y derechos humanos, Soberanía, tierra y territorio, Legislación del despojo, acuerdos incumplidos y Agenda de los pueblos caminaran en las Tulpas de Cali, Bogotá y Cartagena. Agenda de paz, legislación del despojo, victimas y desplazados abrirán la discusión en el pre-congreso, así mismo los demás puntos que los mingueros y mingueras definan fortalecerán la agenda del Minga.

El país de los pueblos nos espera, a caminar la palabra de la Minga se dijo, a unir la agenda de los pueblos, a tejer con latinoamericana y el mundo para que la resistencia se globalice es la consigna. Porque la minga es plural y abre su agenda a todos los sectores sociales y populares del país.MINGA DE RESISTENCIA SOCIAL Y COMUNITARIA

domingo, 11 de octubre de 2009

Conspiración de silencio?: Estados Unidos y la masacre de El Salado


Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.
Conspiración de silencio?: Estados Unidos y la masacre de El Salado



Nunca más - Masacres
Miércoles, 23 de Septiembre de 2009 12:34
Documentos estadounidenses desclasificados revelan que la Embajada en Bogotá no hizo mucho cuando supo que la Fuerza Pública colombiana no evitó la masacre y sólo capturó a 11 de los 450 paramilitares responsables. El Plan Colombia estaba en juego.
Por Michael Evans especial para VerdadAbierta.com
El periodista Michael Evans logró desclasificar varios documentos de la embajada de Estados Unidos en Colombia, en los que muestran que los estadounidenses tenían indicios de que había detrás de la masacre de El Salado.Haga click y vea la multimedia sobre el informe de Memoria Histórica sobre la masacre de El Salado.
La cuestión del papel exacto que desempeñaron miembros de la Fuerza Pública en la masacre de El Salado de febrero de 2000 ocupa una parte pequeña, pero crucial, de la investigación presentada este martes en Bogotá y que fue realizada por la Comisión de Memoria Histórica.
Este grupo independiente encargado por la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación de escribir la historia del conflicto armado colombiano construyó un relato, que ha debido hacerse hace tiempo, sobre una de las más horrendas e indiscriminadas atrocidades en la historia colombiana. Su trabajo es también una urticante acusación a la cultura de impunidad que ha evitado que sean investigados y debidamente juzgados los miembros de las fuerzas de seguridad colombiana apostados entonces en esa región y que pudieron estar involucrados.
Las muertes se desarrollaron en cinco días fatales, durante los cuales cientos de paramilitares, principalmente del Bloque Norte de las Auc, descendieron sobre El Salado y otros pueblos de la región, dejando tras de sí una estela de tortura, destrucción y asesinatos. Pero mientras los paramilitares que cometieron la masacre fueron identificados hace tiempo, el papel preciso que desempeñaron en esta los militares nunca ha sido determinado de manera definitiva. Sin embargo, y a pesar de que tuvieron un acceso muy limitado a los archivos militares, el informe de la Comisión establece enérgicamente la responsabilidad del Estado colombiano en la masacre: “La masacre de El Salado cuestiona no sólo la omisión sino la acción del Estado. Omisión con el desarrollo de los hechos porque no se puede entender cómo la fuerza pública no pudo prevenir ni neutralizar la acción paramilitar. Una masacre que duró cinco días y que contó con la presencia de 450 paramilitares, de los cuales solo fueron capturados 15 una semana después de que acabó la masacre”.Para Estados Unidos, la posible participación de miembros de la Fuerza Pública colombiana en los crímenes de los paramilitares era el meollo de la cuestión. El Plan Colombia, que proponía un aumento masivo de la ayuda estadounidense a los militares colombianos, apenas arrancaba y éste venía condicionado a que el gobierno colombiano demostrara que la Fuerza Pública había roto los viejos lazos que pudiera tener con las fuerzas paramilitares. Documentos estadounidenses desclasificados sobre la época revelan, sin embargo, que las exigencias a los militares colombianos eran mínimas. Así por ejemplo, la Embajada de Estados Unidos en Bogotá vio como un factor positivo el hecho de que las fuerzas de seguridad hubiesen capturado apenas a 11 de los 450 hombres del paramilitarismo involucrados en lo que caracterizó como “una orgía indiscriminada de violencia ebria”. En su primer informe sobre El Salado, que envió a Washington unos días después de la matanza, la Embajada bajo Curtis Kamman, dijo que era “la primera vez que esa entidad recordaba que los militares, en este caso la Armada, persiguieran a los paramilitares con algún vigor después de las atrocidades”. Los capturados del caso de El Salado, al parecer, era una historia de éxito militar, y la Embajada tuvo muy poco más qué decir por los siguientes cinco meses. Lea el documento. Estados Unidos no ha debido sorprenderse demasiado con las denuncias de que miembros de la Fuerza Pública estuvieran involucrados en El Salado. En el año anterior, funcionarios estadounidenses con frecuencia habían expresado dudas sobre la voluntad de los militares de combatir las fuerzas paramilitares. • En una reunión de enero de 1999 organizada por las Fuerzas Armadas colombianas con representantes de ONG y a la que fue personal de la Embajada, el subcomandante del Ejército, general Néstor Ramírez, dijo que “no era asunto del Ejército perseguir paramilitares” pues eran “criminales comunes apolíticos” que “no amenazaban el orden constitucional mediante acciones subversivas”. Lea el documento. • Otro reporte de 1999 de fuentes militares de Estados Unidos encontró que las Fuerzas Armadas colombianas “no perseguían activamente a los grupos paramilitares porque los veían como aliados de la lucha contra las guerrillas, su enemigo común”. Lea el documento. • Estados Unidos también estaba muy consciente del “síndrome del conteo de bajas” (body count) que incentivaba las violaciones a los derechos humanos entre las fuerzas de seguridad colombianas. Informes de inteligencia de los noventa describían acciones de “escuadrones de la muerte” por parte de las Fuerzas Armadas. Un coronel del Ejército colombiano dijo a Estados Unidos que el énfasis en conseguir muertes del enemigo “tiende a incentivar las violaciones a los derechos humanos porque hace que soldados bien intencionados busquen cumplir con su cuota de muertos del enemigo para impresionar a sus superiores”. Y también dijo que este síndrome lleva a una aproximación “caballeresca, o por lo menos pasiva, cuando se trata de permitirle a los paramilitares servir de adláteres… (al Ejército colombiano) que contribuyen a causarle bajas a la guerrilla”. Lea artículo de Semana.com sobre la vieja práctica de presentar falsos positivos. • Evidencias de participación de militares en las masacres de La Gabarra dejó escaso margen de duda de que había oficiales militares que veían a las fuerzas paramilitares como aliadas de la lucha contra las guerrillas. El coronel del Ejército Víctor Hugo Matamoros, responsable de la región alrededor de La Gabarra dijo a personal de la Embajada que él no perseguía a paramilitares en su área de operaciones. En otra ocasión, la oficina de la Vicepresidencia colombiana dijo a la Embajada que tropas del Ejército colombiano “se habían puesto brazaletes de las AUC” y habían participado en una de las masacres. Lea el documento. Patrones similares emergieron unas semanas después de la masacre de El Salado. En marzo de 2000, fuentes militares estadounidenses informaron sobre los movimientos de la Fuerza Pública colombiana en los días de las matanzas. Enterrado en los detalles, en un Reporte de Información de inteligencia, basado en una fuente no identificada, hay un párrafo corto que indica que “muchos de los paramilitares capturados vestían uniformes de los militares colombianos”. Esto, dijo la fuente, sugería que “muchos de los paramilitares son ex militares, o que obtenían sus uniformes de militares o ex militares”. Lea el documento. Pero aparentemente no fue sino hasta julio, cuando el diario The New York Times publicó una detallada investigación de la presunta complicidad de militares en la masacre, que la Embajada empezó a tomarse en serio las denuncias. Entre otras cosas, el artículo del Times encontró que fuerzas de la Policía y la Armada colombianas había dejado el pueblo antes de las matanzas y empezaron a montar bloqueos de los caminos para evitar que la ayuda humanitaria llegara. Y de todas maneras no hicieron nada para detener la carnicería paramilitar. Aún así, un memorando del Departamento de Estado elaborado para responder preguntas de la prensa sobre el caso, de nuevo destacaba la captura de los 11 paramilitares como evidencia de que las fuerzas de seguridad habían perseguido a los perpetradores. Lea el documento. “(Una fuente) cree que es probable que el Ejército supo por informes de inteligencia que los paramilitares estaban en el área, pero se fueron antes de la masacre. Entonces los paramilitares entraron en camiones desde Magdalena, fueron a Ovejas y después siguieron a El Salado…” La fuente también consideró que los militares “capturaron a los 11 paramilitares por suerte”, y añadió que “los militares fueron atacados en la finca La Esmeralda y luego procedieron a detener a los once paramilitares, después de ganarles”. La nueva información, aparentemente, cambió la visión de las cosas. Ahora para la Embajada la cuestión no era de si los militares habían estado involucrados o no, sino hasta qué grado lo estuvieron. Las sospechas de la Embajada de Estados Unidos sobre el papel de los militares en El Salado son también evidentes en un cable de agosto de 2000 sobre un informe que había dado a la Embajada el coronel Carlos Sánchez García de la Primera Brigada de Infantería de la Armada. Sánchez defendió las acciones de su unidad, diciendo, entre otras cosas, que los recursos militares eran escasos y que “no tuvieron conocimiento alguno sobre un ataque en El Salado o en sus alrededores”. Una versión del cable desclasificada en 2001 presenta la explicación del coronel Sánchez por sí sola, sin más análisis. Sin embargo, una versión más completa de este mismo documento desclasificado en 2008, incluye porciones que no habían sido reveladas y que cuestionan la credibilidad del coronel Sánchez: “Comentario: El coronel Sánchez dijo que su propósito era presentarle a la Embajada con la versión de la Brigada sobre los hechos alrededor de El Salado y disputar las acusaciones hechas en el artículo de julio 14 de The New York Times. Porque el coronel Sánchez fue enviado con este propósito, su informe debe ser tomado con distancia”. La Embajada también dudó de la afirmación de Sánchez de que su unidad no tenía conocimiento de la incursión paramilitar: “Es difícil de creer que el pueblo de El Salado no había sido sujeto de amenazas de un ataque antes de la masacre, considerando que el pueblo está situado en un área de gran conflicto”. A la postre, la cuestión de la posible culpabilidad de los militares en El Salado vino a girar en torno al comandante de Sánchez, el general Rodrigo Quiñonez Cárdenas, un oficial perseguido a lo largo de su carrera por denuncias de presuntos nexos con abusos a los derechos humanos, tráfico de drogas y complicidad con los paramilitares. En 1994, Quiñones, fue investigado por los asesinatos de más de 50 sindicalistas, periodistas, políticos, defensores de derechos humanos y otras personas en Barrancabermeja, por entonces considerada un bastión de la guerrilla. Fue exonerado por un tribunal militar. Quiñones no era precisamente un extraño para Estados Unidos. Como director de inteligencia de la Armada a comienzos de los noventa, Quiñones estuvo en frecuente contacto con oficiales estadounidenses, incluyendo una reunión con el Director de Inteligencia de la Armada de Estados Unidos en 1993. Lea el documento. Un esquema biográfico de Quiñones realizado por militares estadounidenses en 1992 describía numerosos detalles sobre sus hábitos personales: “Le gusta leer”, “Dientes-Sí/Naturales”, y anotaba que participaba en “entrenamiento desconocido” en la base del Cuerpo de Marines de Estados Unidos en Quantico, Virgina. Lea el documento. Con relación a El Salado, Quiñones ha sostenido siempre que él estaba en Bogotá durante las matanzas y que por tanto no fue responsable de las acciones de la Brigada en ese momento. Por su firme coartada, Quiñones fue solo sancionado por El Salado, lo que lleva a los investigadores de la Comisión de Memoria Histórica a lamentar que no se hayan investigado otras pistas. Se preguntan: ¿Por qué no se miró la información que tuvo a disposición la Brigada en los momentos antes del ataque? "Si bien es cierto que se encontraba en Bogotá cuando empezó la incursión paramilitar, hacia el día 15 de febrero, y en ese sentido la responsabilidad de las decisiones operacionales en terreno estaban en el Coronel Sánchez García, también es cierto que como Comandante de la Primera Brigada de la Infantería de Marina, el Contraalmirante Quiñones Cárdenas debía conocer de la información que, según la Procuraduría, arribó, en los meses anteriores, a la Primera Brigada sobre las Autodefensas y sobre el riesgo de la población establecida en los Montes de María. Información que, de acuerdo con la evaluación de la Procuraduría, debió haber servido para prevenir la incursión paramilitar, y no solo para contrarrestarla cuando ya se estaba produciendo". ¿Por qué tampoco la investigación judicial indagó sobre la actuación de Quiñones cuando regresó de Bogotá en febrero 18? El entonces Coronel Quiñones Cárdenas regresó, de Bogotá a su base, el 18 de febrero y era razonable indagar, por tanto, no sólo por su actuación antes y durante la incursión paramilitar, sino también por su actuación después de la incursión. En todo caso, Quiñones fue ascendido a almirante después de El Salado, y no fue sino hasta 2001, después de las acusaciones de que podía estar involucrado en otro ataque paramilitar, que la Embajada finalmente aumentó su presión sobre este oficial. Son pocos y muy censurados los documentos de la Embajada sobre la masacre de Chengue en agosto de 2001, pero los registros conocidos dejan escasas dudas de que para 2002, la Embajada solicitó que se le revocara la visa al almirante Quiñones y estaba lista para cortar lazos con él. En abril de 2002 la Embajada pidió que se le quitara la visa pero no por su posible responsabilidad en asesinatos o masacres paramilitares. Más bien fue que el Departamento de Estado usó la única evidencia que estaba dispuesta a presentar: “información indicando que él había recibido pagos de narcotraficantes”, añadiendo así otra más a la larga lista de denuncias contra Quiñones. Lea el documento. La cancelación de su visa terminó la carrera del almirante, un hecho confirmado por la ministra de Defensa de entonces Marta Lucía Ramírez cuando éste anunció su renuncia “voluntaria”. Y aunque realmente nunca la justicia civil lo ha investigado exhaustivamente por las muertes de Barrancabermeja, o por su supuesto rol en las masacres de El Salado o de Chengue, parece claro que el solo número de denuncias en su contra a lo largo de su carrera finalmente forzaron su salida. Cuando informó sobre su renuncia a Washington, la Embajada anotó que aunque “era problemático establecer la culpa de Quiñones en un caso particular, pero un patrón inequívoco de denuncias similares lo ha seguido casi a todos los lugares donde ha sido comandante de campo”. Lea el documento. El debate real sobre El Salado no es sobre sus autores o su magnitud, sino sobre la cultura de la impunidad que ha evitado una investigación honesta sobre los miembros de la Fuerza Pública que tuvieron nexos con esta masacre. Y a pesar de la importancia de la nueva investigación de la Comisión para la preservación de la memoria histórica, la historia estará incompleta mientras que los militares le nieguen al grupo investigador acceso a sus registros sobre el caso. También Estado Unidos ha sido reacio a desclasificar muchos de sus registros clave sobre la masacre de El Salado. Reiteradas peticiones sobre reportes citados en los documentos presentados aquí han sido bloqueadas por el Pentágono y otras agencias. Sin acceso a estos archivos, puede que nunca sepamos exactamente qué sabía Estados Unidos sobre la complicidad de militares en la masacre de El Salado o si la masacre tuvo algún impacto en el desarrollo del paquete de ayuda que entonces se estaba dando a las fuerzas de seguridad colombianas. Tampoco sabremos si la tibia respuesta del gobierno de Estados Unidos al caso fue debido a una simple negligencia, a análisis pobres o a un esfuerzo activo para ayudar a encubrir el papel que desempeñaron los militares en la masacres de El Salado.
*El National Security Archive es un instituto de investigaciones y biblioteca independiente y no gubernamental localizado en la Universidad George Washington en la capital de Estados Unidos. El Archivo colecciona and publica documentos desclasificados del gobierno y el Estado sobre la seguridad nacional de Estados Unidos y su papel en los conflictos del mundo, para que esta información sea conocida por el público. Para lograrlo, hacen derechos de petición constantes sobre diversos temas y lo que van logrando que sea desclasificado lo publican en su página virtual.
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sábado, 10 de octubre de 2009

EL HAMBRE Y LA GUERRA




Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.


Por Antonio Caballero.


Como apuntaba Jaime Bateman hace 30 años, mientras haya gente que tiene que salir a buscar el desayuno con cuchillo, habrá guerra en Colombia.



El omnipotente presidente Álvaro Uribe acaba de reconocer sus límites con respecto a la creciente inseguridad urbana, que no se le puede achacar únicamente a la incompetencia de los alcaldes. "No estamos en condiciones fiscales de atender los requerimientos de la fuerza pública en todas las ciudades", dijo Uribe en un Consejo de Seguridad, para explicar por qué no es posible seguir incrementando los efectivos policiales, insuficientes todavía pese a que en los últimos seis años han pasado de 112.000 a 145.000 hombres. En efecto, son las Fuerzas Militares las que se llevan la tajada mayor del ingente presupuesto de Defensa del gobierno, que asciende a casi 30 billones de pesos. Así pueden encargarse de la seguridad en el campo: la llamada "seguridad democrática" que constituye el puntal fundamental de la política uribista y que, según los uribistas, ha sido un éxito. Ya pueden volver a sus fincas.
Pero resulta que, en aparente paradoja, es esa misma "seguridad democrática" en el campo la que genera la inseguridad en las ciudades. Esta viene del éxodo campesino provocado por la guerra en el campo, y que suma entre tres y cinco millones de personas, según quien dé las cifras: un éxodo que no encuentra trabajo en las ciudades, en donde no lo hay ni siquiera para los citadinos, y en consecuencia tiene que vivir del rebusque y del delito. El Dane acaba de publicar cifras que, con todo y ser del Dane -o sea, maquilladas y edulcoradas-, resultan escalofriantes: calculan el desempleo absoluto en casi dos millones y medio de personas, e informan que más del 30 por ciento de la población activa se halla en situación de subempleo. La reforma laboral del primer gobierno de Uribe, que despojó a los trabajadores de tantas conquistas, no creó en cambio ni un solo puesto de trabajo nuevo.Por eso señala El Espectador que, según "los expertos", la inseguridad urbana no se combate sólo con policía, sino también "dando adecuada respuesta a la problemática social de las capitales".Lo cual es descubrir que el agua moja, que es lo que suelen hacer los expertos.Tienen razón, claro. El agua moja. Traduciendo al lenguaje llano la expresión "problemática social" puede decirse: lo que dispara los índices de inseguridad es el hambre. Como apuntaba Jaime Bateman hace 30 años, mientras haya gente que tiene que salir a buscar el desayuno con un cuchillo, habrá guerra en Colombia.Otros expertos subrayan también el factor del narcotráfico. También con razón. Pero es que también el narcotráfico, desde los pobres campesinos cocaleros y los miserables raspachines hasta los pescadores que desafían el océano Pacífico en semisumergibles artesanales, pasando por los sicarios de la mafia, es en buena medida producto del hambre. El narcotráfico -como el rebusque- es un paliativo del hambre: la única fuente de empleo, con el paramilitarismo y la guerrilla, y el crecimiento de las Fuerzas Armadas, que es segura en Colombia. La "oficina de correos" de Envigado debe de dar tantos puestos de trabajo como todo el "sindicato antioqueño". Y un frente de las Farc o una "banda emergente" emplean a tantos jóvenes como la más grande empresa del país.


viernes, 9 de octubre de 2009

LA LEY DEL EMBUDO

Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.
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Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.
Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.

“El marxismo no se creó para filosofar. Se creó para llevarlo a la práctica. Creo que Marx era quien decía que los filósofos no han hecho más que interpretar al mundo, pero que de lo que se trata es de transformarlo... Hay sólo dos posibilidades: o se estudia el marxismo para especular, o se lo estudia para transformar la sociedad. Yo prefiero ser de los que la transforman... Por eso creo que nosotros no pertenezcamos al grupo de los que escriben la historia. No creo que tengamos tiempo para eso. La historia... ¡que la escriban otros! A nosotros... que nos quede tiempo para participar en ella... A nosotros... que todavía nos quede vida para hacerla...” Jaime Bateman Cayón

jueves, 8 de octubre de 2009

¡No vamos a entregar armas, compañeros!


Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.



La oligarquía, compañeros, se está rearmando; se está rearmando significa que se
está modernizando para matarnos; no es pa´ joder la vida: es pa’ matarnos. Esa es la
medida con que inicia su actividad el nuevo Gobierno. Para nosotros ése es un
síntoma negativo, como son negativas las medidas iniciales que toma el Gobierno;
siguen pensando que nos van a enredar con las famosas amnistías, siguen pensando
que nosotros somos pendejos, siguen pensando en ver una línea larga de guerrilleros
entregando armas.
¡No vamos a entregar armas, compañeros! Así no vamos a discutir nunca, porque
nosotros no estamos derrotados. No vamos a entregar escopetas, como dicen algunos
compañeros: Entreguemos diez escopeticas pa’ que crean... No señor, el que
entregue una escopeta se está rindiendo y nosotros no estamos derrotamos y yo no sé
ustedes qué piensan... Quien se siente con los cojones para entregar un arma aquí,
compañeros, ¡que levante el arma! Nadie está dispuesto, porque las hemos
conseguido con un esfuerzo inmenso, no vamos a negociar armas. Vamos a negociar
la libertad que el pueblo necesita, y si no la negociamos, la conseguiremos como tiene

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miércoles, 7 de octubre de 2009

“EN ESTE PAIS UN PROYECTO DEMOCRÁTICO ES UN PROYECTO


Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.


Movimiento 19 de abril, M-19
Movimiento Jaime Bateman Cayón
“Y la revolución se hace para el pueblo, por eso tenemos que
nacionalizar la revolución, ponerla bajo los pies de Colombia, darle
sabor a pachanga, hacerla con bambucos, vallenatos y cumbias, hacerla
cantando el Himno Nacional.” Jaime Bateman Cayón

“EN ESTE PAIS UN PROYECTO DEMOCRÁTICO ES UN PROYECTO
REVOLUCIONARIO”


Entrevista publicada por “CROMOS”, realizada por
ALFREDO MOLANO Y WILLIAM RAMÍREZ TOBÓN




Bogotá. Sólo tres llegaron a la Sierra, para encontrarse de golpe y porrazo con una
crueldad: a Tulio en esas tierras no lo conocía nadie. “¿Tulio Bayer?” —decían los
colonos—, “...por aquí no ha llegado a pasar, tal vez más adentro...”. Así se fueron
metiendo, metiendo en el puro monte y camine y camine por todas esas trochas.
Nadie los ayudaba...y ni yerba había para ahuyentar la dura realidad. Pero un buen día
hablando del milagro se les apareció el santo: Tulio Bayer en persona. Con todos sus
arreos para la campaña militar que se avecinaba, a saber: cuatro cartones de Pelirroja,
dos garrafas de ron blanco, una pistola Colt 45 y un pato.
Movimiento 19 de abril, M-19
Movimiento Jaime Bateman Cayón
@PREGUNTA = ¿Y un pato? ¿Un pato para qué en la selva?
Sí, a todo el mundo se le hizo raro lo del pato, pero al fin y al cabo como todo
Comandante tiene derecho a sus secretos estratégicos, ni modo. Los días pasaban y
pasaban, y nadie —a excepción del propio Bayer y sus tres amigos— conocía a Tulio.
La desmoralización se agravó, entre otras cosas porque el Comandante daba diez
pasos y se ponía morado, lila, gris. Había que llevarlo en guando, prácticamente
alzado. Fumaba como un vampiro, todo el día, ordenaba levantar el campamento,
cada vez que se mamaba. Entonces se acostaba en la hamaca, se empacaba una
botella de ron y se abrazaba al pato. Los compañeros empezaron a intuir que por ahí
no era la cosa y decidieron desertar: lo amarraron a la hamaca mientras dormía la
perra, le quitaron el pato y salieron corriendo montaña abajo como alma que lleva el
diablo.
Jaime Bateman: No, no, a nosotros no nos va a pasar lo que le pasó a los del pato.
@PREGUNTA = Entrevistadores: ¿A los del pato?
Es una anécdota, un cuento que retrata al izquierdismo de los años sesenta. Como me
lo contaron lo cuento. Resulta que Tulio Bayer organizó en Cuba, por allá en el año
sesenta y cinco o sesenta y seis, un grupo guerrillero para meterse en la Sierra
Nevada. Mandó adelante su gente, graneadita, unos por un lado, otros por el otro para
que le fueran preparando el terreno. Inclusive mandó construir un aeropuerto para
llegar como todo un jefe. Pero hermano, el grupo se fue desperdigando por el camino.
No más saliendo de la isla, muchos se abrieron. Unos se escabulleron en Praga, otros
en París, otros en (...).
@PREGUNTA = ¿Pero un pato? ¿Así estaba de enfermo Tulio, o qué?
Noo hombre, no era un pato de ésos, era un puro pato, un pato... un pato cuac cuac,
con alas y pico... el pato, se suponía, hacía las veces de ganso de capitolio, es decir,
andaba con él para alertar a la guerrilla sobre la presencia del enemigo.
Increíble, cómico, pero trágico... muy trágico.
Movimiento 19 de abril, M-19
Movimiento Jaime Bateman Cayón
Sí, pero muy ilustrativo de lo que fue el izquierdismo de esos años, de lo que fue el
foquismo, de lo que era ese torpe romanticismo de esa época en la que nos iniciamos.
Porque hermano, para toda una generación, la década del sesenta fue muy dura, muy
dura, no tanto por lo que nos tocó ver, sino por lo que nos tocó olvidar..., revisar, dejar
de lado. Al M 19 le costó mucho trabajo soltar el lastre que heredó del izquierdismo, y
por eso cuando salimos a la luz pública nadie nos entendía. O mejor, no nos entendía
la izquierda, porque la izquierda es un mundillo. Hombre, si el mundo es un pañuelo, el
izquierdismo es un moco, y un moco se queda pegado en todas partes y corre el
riesgo de secarse. El mundillo izquierdista no nos aceptó cuando nos lanzamos a la
publicidad. Porque hay que aceptar que así comenzamos: como un show, como un
espectáculo tendiente a apoyar la candidatura de María Eugenia. Claro, todo el mundo
quedó azul porque de entrada rompíamos con un poco de mitos pendejos en que el
izquierdismo estaba encasillado. Nosotros dijimos: entre los fierros y los votos no hay
contradicción, tan poco entre el socialismo y la democracia y si la ANAPO es la que
tiene el pueblo, pues a trabajar con la ANAPO.
@PREGUNTA = ¿Y ése era todo el programa de ustedes?
No, era más elemental, más pendejo. Nuestro criterio básico era crearnos la menor
cantidad posible de enemigos y de enredarnos el menor tiempo posible en
discusiones. La vaina chino soviética, adiós; la vaina de los matices de la burguesía,
adiós; los parrafones sobre los campesinos, obreros y estudiantes, adiós. Adiós a todo
eso, ya todos estábamos mamados. El primer programa nuestro fue la cosa más
sencilla. Nos reunimos seis, siete, diez personas en una dirección y dijimos: ¿cuáles
son las cosas que nos unen?, la lucha contra la oligarquía, la lucha contra el
imperialismo, la lucha armada. ¿Entonces? Pues a conseguir los fierros. No más. Ese
era nuestro programa inicial. Así de simple. No discutimos mucho pero hicimos mucho
y la gente se entusiasmó, porque la política sin materializar vale huevo. A un año de
actividad ya éramos una organización. Damos otro paso y nos preguntamos: ¿ahora
qué? Nos hicimos la pregunta y nos jodimos, porque había que responderla. De lo
contrario habíamos continuado como cualquier organización izquierdista. Porque
hermano, hay que distinguir entre la izquierda y el izquierdismo. El izquierdismo es un
oficio. Nosotros nos preguntamos: “Bueno, ahora tenemos armas, ya tenemos
Movimiento 19 de abril, M-19
Movimiento Jaime Bateman Cayón
organización, ya tenemos aparatico. ¿Y las masas?”. Las masas estaban en la
ANAPO. Empezamos a cranear la vaina. A fraguar, y tin tin, bla bla y pum, de cabeza
para la ANAPO. Dimos un gran salto, que claro, los izquierdistas no entendieron.
Ellos definitivamente no tienen principio de realidad. Cuando hicimos el allanamiento a
la ANAPO, porque nosotros también hacemos allanamientos, ya éramos una
organización de masas, de masas en sentido amplio, no en sentido leninista. En
sentido leninista, olvídate, éramos cincuenta tipos decididos a quemarnos el rabo.
Cuando dimos el golpe de la espada, a la izquierda se le creó un gran problema, una
contradicción, robarse la espada de Bolívar, ¿y eso para qué? Pero a partir de
entonces la gente comenzó a buscarnos. A buscarnos. Todos nos buscaban: la
izquierda para meterse al M 19 y el Ejército para meternos a la cárcel.
@PREGUNTA = ¿Pero ese programa tan simple no les creó complicaciones internas?
Claro, porque nosotros conservábamos muchos vicios de la izquierda, no logramos
crear una organización amplia. Nos creamos muchos enemigos artificialmente;
comenzamos dizque a aplicar el principio de la lucha de clases dentro de la ANAPO
asumiendo obviamente, que nosotros éramos las bases. Pero obviamente eso era
falso. Las bases de la ANAPO eran del General y de María Eugenia. Sólo a ellos
seguían. Por ponernos de marxistas perdimos una gran oportunidad.
@PREGUNTA = ¿Y qué era lo que pasaba, por qué no funcionó la cosa?
Bueno, nosotros teníamos una estructura interna y una estructura externa. La que
caminaba realmente era la interna, porque allí estaban los dirigentes. El control que
teníamos sobre el frente externo era muy débil, muy débil.
@PREGUNTA = ¿En qué se diferenciaban esos frentes?
El frente externo trabajaba las masas, nosotros manejábamos el armamento, las
finanzas, el aparato, en síntesis lo que poco a poco llegó a ser el M 19. Ellos
manejaban el frente externo: la ANAPO Socialista.
Movimiento 19 de abril, M-19
Movimiento Jaime Bateman Cayón
@PREGUNTA = ¿Los cuadros eran puros anapistas?
No. Era un caldo de bollos, había gente de todas partes, venían del ELN, del ML,
sobre todo del Partido Comunista. En el frente externo eran puros anapistas. Pero no
teníamos suficiente fuerza. No logramos armonizar los dos frentes. Hicimos un
balance y sacamos un balance y sacamos en limpio que la tendencia de la ANAPO
Socialista era paradójicamente obrerista y la nuestra, populista. Nosotros funcionamos
pragmáticamente, la discusión teórica la dejamos de lado, había muchas tendencias y
entonces abrimos el debate. Decidimos muy sectariamente, ir a la abstención. Era el
año 76. Fracasamos. Para el año 78 conseguimos la línea y nos embarcamos en una
campaña electoral muy rígida, muy sectaria. Imagínate por ejemplo, en Santander, los
afiches representaban a una vieja con un fusil y un niñito en los brazos. ¡Hombre, con
un programa socialista! Como si estuviéramos en Vietnam. La gente no nos pillaba
una. Un día nos tomamos militarmente un barrio, en plena campaña electoral, la
Policía reaccionó y nos mató dos cuadros. Se creó el pánico. Al final sacamos mucho
menos votos de los que esperábamos, creo que unos dos mil de quince mil que
hacíamos cuentas... Era que estábamos preñados de sectarismo. Por fortuna, en el M
19 las contradicciones nunca las hemos resuelto a tiros; las decisiones siempre las
hemos tomado colectivamente, siempre ha habido mandos pero nunca las decisiones
se han tomado a espaldas del colectivo.
@PREGUNTA = ¿Y cómo han logrado mantener la unidad?
En siete años hemos hecho siete congresos y unas veinticinco reuniones de dirección.
Esa consulta permanente ha sido la primera herramienta contra el sectarismo, contra
el divisionismo; la segunda es que nuestras relaciones están regidas por el respeto
mutuo. Esta condición es muy burguesa, lo sé, pero impide que se formen las roscas
de siempre para joder a los demás. Por ejemplo, cuando fracasamos con la ANAPO
Socialista, algunos compañeros comenzaron a hacer análisis sociológicos, a hablar de
fuerzas productivas y de todas esas vainas. Les dijimos: la falla ha sido que nosotros
nos tiramos la ANAPO. Nosotros no supimos manejar ese rollo. Entonces liquidamos
la ANAPO Socialista, con llanto y todo pero liquidamos ese trabajo. Optamos por hacer
Movimiento 19 de abril, M-19
Movimiento Jaime Bateman Cayón
lo del Cantón que no fue casual, no fue un papayazo que nos dio el Ejército. No. Lo del
Cantón fue consecuencia de nuestro fracaso en la política legal, en la organización de
las masas. Nosotros no podíamos quedarnos con los brazos cruzados. La autocrítica
había que asumirla en la práctica y no en la teoría, había que demostrar que sí se
podía hacer política alrededor de la democracia. Cuando hicimos lo del Cantón
logramos audiencia nacional, y lo que era un organismo aparentemente dividido se
solidifica. Pero en este proceso hay otro elemento que es muy importante: lo de
Mercado.
@PREGUNTA = ¿Qué quiere decir?
En la ANAPO el M 19 era diez mil veces más activo que la Anapo Socialista, más
activo en todos los sentidos, era un motor. Poco a poco nos encontramos en
contradicción: mientras nosotros los del M 19 buscábamos hacer una cuestión más
amplia, más unitaria, más democrática, la ANAPO Socialista defendía una posición
puramente obrerista. Mientras nosotros íbamos, ellos venían. Tratábamos de resolver
las contradicciones haciendo cursos obreros. Hicimos cursos de cuanta joda se nos
ocurrió. Botamos unos siete millones de pesos en hacer más de cien cursos. Llegó un
momento en que nos preguntamos, “bueno, ¿y esto qué? La política es el arte de la
eficacia, cuál es la nuestra, cojamos los resultados porque la cosa es cogiéndolos”.
Pero eso era como coger una sombra.
@PREGUNTA = ¿Por qué?
Hermano, porque el movimiento sindical, la clase obrera en este sentido es muy
oportunista. En el movimiento sindical, ser un profesional del sindicalismo es la
verraquera, para un obrero raso capacitarse sindicalmente es la verraquera. En primer
lugar, porque va a ganar más. En segundo lugar porque sube de status y en tercer
lugar porque trabaja menos. Con nuestros cursos los obreritos andaban felices porque
eran gratuitos. La UTC, la CTC, la CGT, la CSTC no dan cursos gratuitos nunca. Los
sindicatos tienen que pagar su educación. Nosotros en cambio les hacíamos “el
catorce” gratuitamente. Y a la hora de recoger los frutos políticos, ¿qué?, ¡pistola!
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El obrerito nos respondía: “No llavecita, yo aquí ando en otra cosa”. Lo de Mercado
transformó el proyecto, porque se suponía que el obrero era ANAPO Socialista, que
ahí sí estaba representada la clase obrera. Cuando se hace lo de Mercado, ¿qué es lo
que encontramos? La perspectiva del M 19 obrero.
@PREGUNTA = No, yo no entiendo mucho, para serle franco, no entiendo.
¿No? Es que yo enredo mucho las vainas. Cuando se finiquita el período de Mercado,
el M 19 encuentra un canal diferente al de la ANAPO para hacer su trabajo político en
la clase obrera. Entonces lo que había sido un aparato para conseguir plata, armas,
para hacer acciones militares, se transformó en un aparato político tan importante o
más que la ANAPO Socialista. O sea que el M 19 encontró un canal de masas
concreto: las fábricas.
@PREGUNTA = De verdad, no entiendo lo que dice... me parece entrever que trabaja
con un implícito; a mayor represión, mayor conciencia política. Es decir, ustedes qué
lograron políticamente con esas operaciones. ¿Desatar una ola represiva como nunca
antes la había visto el país? Yo no creo en esa relación. No creo que si a la gente le
dan en la cabeza, use mejor la cabeza. El esquemita de la aceleración de las
contradicciones provocadas por la represión me parece infantil y mentiroso.
Vamos por partes. Mira, en primer lugar la represión no fue masiva, fue selectiva.
Coger 4 mil personas en un país de veinte millones no es una operación de masas
sino de personas. Lo que pasa es que estábamos acostumbrados a que cogieran
veinte o treinta personas. Frente a esto, 4 mil detenidos es una cifra mayor. Nunca
antes el Ejército había hecho un operativo tan grande en las ciudades. En el campo sí,
pero ése es otro cuento. ¿Y qué pasó? Que se armó tremendo escándalo, un
escándalo que determinó la política en este país, durante dos años. ¿Y ante la
represión la gente se echó para atrás? No, no se echó para atrás. En los sindicatos, en
las universidades, en las oficinas, en la prensa se comienza a hablar de las torturas,
de los derechos humanos. Eso de los derechos humanos antes era teórico, pero ahora
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la gente comenzó a reaccionar porque ya no estaba en juego solamente la comida
sino la vida.
@PREGUNTA = Pero está volviendo a la fórmula según la cual, a mayor represión,
mayor conciencia política.
No hablo de conciencia política. Hablo de la reacción de la gente, de autodefensa. Fue
lo que sucedió en Nicaragua.
@PREGUNTA = Pero en Nicaragua había un gran aparato político que podía
respaldar a la gente perseguida. Más claro, se ha dicho que el M 19 desató la guerra
irresponsablemente, sin suficiente cobertura política, sin organización sólida.
Olvídate, mayor cobertura de la que existió en Chile, no ha tenido nadie en América
Latina. La cobertura era el Gobierno mismo, ¿y qué? No, así no es la cosa. El Ejército
siempre va a responder cuando ve atacados los intereses que defiende. En Chile,
¿cuál era la alternativa? Era el socialismo. ¿Y por qué la burguesía chilena se tenía
que mamar un Gobierno que les nacionalizaba la economía y les iba a quitar las
vainas?, ¿por qué? ¿A cuento de qué la burguesía chilena tenía que aguantarse eso?
Yo no digo que los militares sean traidores, ¿por qué? ¿Traidores a quién? Ellos son
consecuentes con sus principios. ¿Qué pasa, son bobos o qué? El error fue de los
izquierdistas que creyeron que la burguesía se iba a quedar sin hacer nada. La
burguesía tuvo la reacción que debía tener. Tuvo que reaccionar violentamente. Ah...
si yo te quito a ti tu apartamento, tú qué vas a hacer, ¿te vas a quedar callado? Sales
con un garrote y me das en la cabeza. Es que la izquierda es muy ingenua. Por eso
hay que crear instancias militares populares.
@PREGUNTA = ¿Como las crearon los tupamaros...?
No, no, los tupas a los dos tiestazos quedaron liquidados. No, se trata de crear una
instancia militar que dé perspectiva al proceso político. Esto es lo fundamental. La falla
del ELN no fue militar, fue política. Lo militar no se sostiene por sí mismo. El Ejército
siempre ha jugado con esa carta. Sabe que hace dos acciones exitosas y voltea la
torta.
Movimiento 19 de abril, M-19
Movimiento Jaime Bateman Cayón
@PREGUNTA = ¿Y de qué proceso político habla?
Del proceso democrático, no del proceso socialista. La izquierda siempre se ha
encasillado en esto. ¿Por qué? Porque parte de una disyuntiva falsa entre socialismo y
democracia. A mí me parece que por ahí está el quid de todo el mierdero. La izquierda
le ha hecho creer a la gente que la democracia es para la burguesía y el socialismo
para los revolucionarios. Entonces les dejamos a ellos las banderas de la democracia
y nosotros alzamos las del socialismo. Pero las banderas socialistas no te dejan
marchar porque el socialismo es el desarrollo de un problema democrático profundo. Y
lo ha sido en todas las revoluciones del mundo. Nosotros, digo la izquierda, hemos
cometido un error gravísimo, hemos enfrentado la gente con el socialismo no con la
democracia. En este país un proyecto democrático es un proyecto revolucionario
porque la situación de la democracia es aberrante. Hacia la democracia debemos
dirigir la lucha, el proceso. Eso ya es suficiente. Es paradójico, brutalmente paradójico,
que debamos optar por la guerra, el procedimiento más autoritario y menos
democrático, para imponer el pluralismo, la democracia. Pero es la realidad.

INVITACIÓN - HIJOS E HIJAS & UP BUCARAMANGA


Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.

martes, 6 de octubre de 2009

ALFREDO MOLANO



“Y la revolución se hace para el pueblo, por eso tenemos que
nacionalizar la revolución, ponerla bajo los pies de Colombia, darle
sabor a pachanga, hacerla con bambucos, vallenatos y cumbias, hacerla
cantando el Himno Nacional.” Jaime Bateman Cayón

BATEMAN HABLA DE SU MUERTE


ALFREDO MOLANO


Revista Semana, 1º de agosto de 1983


El “Flaco” ya no era flaco, pero seguía alto, altísimo. Había dejado ese aire de
muchacho de provincia en la capital, erizado de frío y fastidio. Había dejado la vieja
gabardina negra que cada día era más verdosa. Ahora tenía aspecto de profesor en
derecho penal; lo esperábamos con ese afro que le distraía la nariz; llegó peinado
hacia atrás, engominado, más narigón que nunca.
Nos abrazó calurosamente con sus largos brazos. Se sacó de la cintura una pistola
inmensa y entregándonosla nos dijo: “¡Guarden esa joda por ahí!, algún día habrá que
dejarlas porque son incomodísimas”. Dio algunas vueltas por el cuarto y se sentó al
lado de la ventana. Enfrente, soldados de la brigada ensayaban un desfile militar. El
“Flaco” sonrió. Era el momento de comenzar a preguntarle.
*A.M.* = “Flaco”, no te da miedo verte a media cuadra de ellos? ¿No te impresiona
pensar la ironía que significa encontrarte a tan corta distancia de esos hombres que te
buscan?
No, hombre. ¿Acaso no sabes que yo soy invisible para ellos?, ¿para qué crees que
sirve la cadena mental?...
*A.M.* = ¿La cadena mental? ¿Qué es esa vaina?
Mira, lo que pasa en el fondo es que mi mamá es gnóstica, mi mamá fue responsable
de la organización de la gnosis en Santa Marta. Y ellos hacen todos los sábados una
cadena para protegernos a nosotros, a la organización.
*A.M.* = ¿Y crees por fortuna que estará funcionando hoy?
Claro hermano, de lo contrario no estaríamos aquí hablando y menos frente a ellos.
*A.M.* = Te sientes, pues, protegido. Pero ¿qué es eso de la cadena mental, en serio
qué es? ¿Crees realmente en ese rollo?
Pues eso es simplemente creer que la mente tiene poder. Mira, yo creo básicamente
en mi mamá. Yo no sé si la cadena es o no eficaz. Pero a mí me ha funcionado muy
bien. No sé si porque creo en mi mamá y ella en la cadena, pero ahí hay algo raro. Yo
Movimiento 19 de abril, M-19
Movimiento Jaime Bateman Cayón
me siento seguro. Yo he estado en situaciones muy difíciles, desesperadas. He estado
muchas veces prácticamente preso. En otras me he dado por muerto. Y nada,
hermano, ahí sigo.
*A.M.* = ¿Ahora de grande? ¿Ahora como jefe del M 19, o cuando eras estudiante?
No, ahora. Por ejemplo, una vez yo llegaba en una Wartburg a un apartamento que
teníamos en el centro. De repente veo a una vecina en la acera; la miro y caigo en
cuenta de que habían allanado. Fue sólo una mirada, un rayo, e inmediatamente volví
a acelerar y seguí derecho. Me volé. Me tenían preparada una celada de la que no
hubiera salido vivo. La mirada de esa pelada me dijo todo. Era una fuerza...
inexplicable. Una fuerza que me hizo cambiar de rumbo. En Tocaima la cosa fue más
jodida. Nos volamos como pudimos, a la de Dios, nos botamos al río de noche a una
agua hedionda y negra. Al kilómetro salimos corriendo mierda por los cuatro costados.
Nos lanzamos a campo traviesa, pero de golpe nos vimos acorralados: el Ejército
venía por todos lados, por todas partes, convergía sobre nosotros. Hicimos un
acotejado y nos parapetamos. Ellos llegaron justo a nuestro lado, los oíamos respirar,
más que respirar, resollar. Nosotros éramos cuatro, los soldados diez, veinte,
cincuenta... se arremolinaron encima de nosotros. Los oíamos: tap tap tap. Pasaban,
volvían, maldecían, y ¿qué nos protegía? Dígame, compa ¿qué era lo que nos
protegía? ¿Por qué no nos veían? ¡Si estábamos de bulto!... Ellos pasaban y nosotros
invisibles. Al rato pati pati pati, los tiros. Yo no me asusté, créame hermano, yo no me
asusté. Lo digo con toda honestidad. No me asusté a pesar de saber que estábamos
más cercados que unos ratones blancos en un laboratorio. Pero yo tenía confianza,
más que confianza seguridad de que saldríamos bien librados. Les dije a los
compañeros: filémonos, despacito, como si fuéramos la misma noche. Y salimos.
Salimos a pesar de los faroles y los reflectores que nos corrían por la espalda.
*A.M.* = Pero también fue tu experiencia guerrillera la que te ayudaba. Tu experiencia
con las FARC. Saber ya sobre las tácticas de los campesinos en la violencia...
Claro, eso también juega su papel. A la gnosis hay que ayudarla, la cadena hay que
fortalecerla. Otra vez me cogieron en un carro robado. Me pararon, me requisaron, me
pusieron preso. Estaba preso... y de buenas a primeras me soltaron sin saber por qué.
¿Y cuando lo de Lucho? A Lucho lo andaban siguiendo hacía días, un mes o más. Nos
encontramos, charlamos, nos reímos, nos separamos. Cuando volteo la espalda lo
interceptan y le preguntan: ¿quién es ese tipo alto con quien usted estaba hablando?
Hombre, es inexplicable. Si yo estoy buscando un tipo que es el jefe de una
organización y sé que es alto, yo le echo mano aunque sea para investigarlo. Pero no,
me dejan ir. Ni siquiera tuve que apresurar el paso. ¡Inexplicable!
*A.M.* = ¿O explicable por la cadena mental?
Movimiento 19 de abril, M-19
Movimiento Jaime Bateman Cayón
Bueno, yo creo un poquito de todo. Por lo menos la cadenita esa me da mucha
frescura, mucha seguridad. Sin que ello signifique que yo sea un irresponsable que
ande dando papaya.
No, yo me cuido, me cuidan y desde luego nos cuidamos. Yo creo que hay algo ahí, yo
hablo con mi mamá continuamente. Necesito hablar con ella, me da fuerza. Entre cosa
y cosa me pierdo para hablar con ella. La organización se asusta cada rato, pero
cuando vuelvo a aparecer siguen respirando tranquilos. Hace poquito conversé mucho
con ella. Me contó que cuando salió la noticia de que me habían matado en Tocaima
dijo: “No lo han cogido, no lo cogen”. Estaba absolutamente segura que a mí no me
cogían. Cuando mataron a un tipo González, dijeron que me habían matado; fueron
donde mi mamá y le dijeron: “Señora, acaba de morir su hijo”. Ella les contestó: “No,
no es cierto, estoy absolutamente segura que está vivo”. Le preguntaban cómo sabía,
y ella dijo: “Porque está escrito”.
Pero cómo, me dirás tú, cómo es posible que tú creas en eso, pues sí hermano, lo que
pasa es lo siguiente: a los tipos que les hacen cadena los vuelven inmortales. Te voy a
decir cómo. Si una persona es absolutamente sentida, constantemente querida, si en
ella se dan cita una cantidad de afectos fuertes, el afecto de la mamá, de las
hermanas, de la amante, de los amigos, esa cadena de afectos lo defiende de la
muerte, del peligro, lo vuelve casi inmortal. Por lo menos impide que lo maten a uno
así no más. Puede que uno se muera, pero esa cadena de afectos absolutos impide
que a uno lo maten. No que uno no se muera, contra eso no han inventado remedio. A
cada uno le llega su hora y a esa hora no se le puede mamar gallo, pero, la cadena de
afectos es una especie de inmunidad contra el azar. Cuando a uno le toca, le toca. La
cadena lo preserva a uno y lo ayuda a no caer cuando no le toca; es la fuerza del
afecto. Del amor de un poco de gente que lo ama a uno y que uno ama. Esa es la
cadena. Los hombres que no tienen amores constantes, absolutos, inflexibles, no son
amados y por tanto están solos. Son vulnerables, mortales. Hay que amar con
verraquera y hay que despertar el amor con verraquera. Esa es una vaina clave en
este paseo. Es una vaina clave para los líderes, es una vaina que siempre olvidan. En
un momento azaroso, imprevisible, sólo la fuerza que sobre uno han puesto y que uno
ha despertado puede salvarlo. Porque el amor es la certeza de la vida. Es la sensación
de la inmortalidad.
*A.M.* = “Flaco”, te has vuelto místico. No te conocía esa debilidad, siempre te había
creído un marxista.
¿Marxista? ¡Bah! Místico o no, hermano, estoy persuadido que eso funciona. En este
paseo de la revolución, la pasión es la gran palabra, es verbo, y tú sabrás qué es
eso...
Movimiento 19 de abril, M-19
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*A.M.* =...Pero Camilo Torres era un hombre apasionado, y sin embargo...
Sí. Apasionado, sí, un gran apasionado. Pero ¿sabes cuál era el problema? Que a
Camilo lo acompañaba una contrapasión. Siniestra. Terrible. Fabio Vásquez deseaba
que Camilo muriera y eso equivalía a matarlo en realidad. A Camilo no lo protegieron.
A mí no me dejan hacer ni siquiera una guardia, y no porque yo sea más bonito que
los compañeros. Allí hay un problema de concepción.
*A.M.* = Pero Jaime, de verdad verdad, ¿tu actúas diariamente con esa lógica?
Aún más, trabajo con la absoluta certeza en la eficacia de la transmisión de la pasión.
Yo no creo que se pueda hacer una revolución —nunca se ha hecho— sin desatar los
sentimientos y afectos más profundos de la gente. Creo más en la pasión que en la
ideología, o que en la teoría; es más, sólo cuando una ideología se vuelve apasionada,
sentida como su propia carne, se transforma en fuerza real. De lo contrario las
ideologías son meros divertimientos de academia. Creo que ésta es una desgracia
tremenda pero es así. Yo toda la vida he dado cursillos, cursos de cuanta pendejada
se le puede a uno ocurrir. Y los resultados son siempre los mismos, siempre
lánguidos. En cambio cuando recurro a la pasión, la respuesta es inmediata, tangible,
irrefutable.
*A.M.* = Eso te compromete como mago...
No; no es un problema de magia. Es un problema práctico. No es que yo esté contra lo
que se llama la capacitación ideológica, política, de la gente o de los cuadros. No.
Pero creo que en el momento actual el trabajo necesita más pasión que razón, más
agitación que formación. La gente cuando razona se vuelve lamentablemente lenta,
medrosa, pasiva, así discuta acaloradamente. ¿Acaso el razonamiento, el cultivo de la
razón, no supone como condición el sosiego?
*A.M.* = ¿No matizas?
No. Estoy hablando pragmáticamente. Si una persona discurre lógica y
desapasionadamente sobre lo del Cantón del Norte, colige —como se diría en ese
lenguaje— que es imposible hacerlo. Porque una persona razonable nunca hubiera
intentado hacer tal cosa. A sus ojos sería un disparate, y lo era. Pero los disparates
son necesarios. Lo mismo lo de la Embajada. Si uno se sienta a pensar en hacer una
locura de ésas, nunca se para a hacerla. Se necesita mucha locura, locura
apasionada, para llevar a cabo con éxito una operación de ésas. Porque la pasión
desencadena en la gente fuerzas escondidas. Intuiciones certeras, poderes que se
Movimiento 19 de abril, M-19
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hallan agazapados. Eso lo hemos probado con campesinos analfabetos, “brutos” que
llaman. Cuando en ellos se siembra la pasión les nace el sentido del poder, se les abre
el camino. Adquieren confianza en sí mismos, valor, destreza, desparpajo, conciencia
si quieres, conciencia en la posibilidad del poder.
*A.M.* = Muy mágico, “Flaco”, muy mágico...
Llámalo como quieras, idealismo, por ejemplo. Estoy de acuerdo. Sobre todo porque
nosotros, la izquierda, debemos despertar al idealismo. Nos hemos negado el
idealismo que es el puro sabor de la utopía, la fuerza de la crítica. Claro que despertar
ese idealismo en nosotros mismos y en la gente, no lo puede hacer cualquiera. Ese es
el problema. Los gnósticos llaman a los tipos que tienen esa capacidad de transmitir la
pasión y despertar el ideal, “comunicadores”. Porque al fin y al cabo se trata de un
ideal. Si uno llega donde los campesinos, donde los obreros y les dice: Compañeros,
la patria está perdida, la patria está sufriendo, etc, etc... Pues la gente comienza a
llorar. Hay que decir las cosas positivamente con ganas de hacerlas: queremos comer
bien, queremos vivir bien. Eso cala, eso despierta, eso anima. En este punto sí hay
una diferencia con los gnósticos porque ellos tienen una concepción errada de la
acción. Ellos tienen una carreta complicadísima sobre el amor y el placer; dicen que el
amor no se puede echar adentro sino afuera para que el placer no se lleve la fuerza.
En eso están equivocados. Mi mamá les dijo: “Déjense de pendejadas que polvo es
polvo, esto es Macondo y no el Himalaya”. Como si dijéramos, la vieja le aplicó al
gnosticismo el desarrollo del marxismo. Sin embargo ellos están superando eso poco
a poco. Porque de todas las corrientes orientalistas, la más reaccionaria era el
gnosticismo. Había que oír las posiciones sobre Vietnam y la era de Acuario. Pero han
cambiado. A nosotros nos manda felicitaciones cada rato el comité ejecutivo o como
se llame la dirección de ellos.
*A.M.* = Entonces los gnósticos te quieren.
Sí, hermano, ¿por qué crees que me hacen cadena? Van a la cárcel a visitar a
nuestros presos, nos ayudan de un modo o de otro. Y no solamente los gnósticos,
también los protestantes. Las mil sectas protestantes que hay en Colombia. Porque
Colombia dejó de ser un país exclusivamente católico.
Esos son cuentos de la Constitución del 86. A la gente hay que tratarla, hay que oírla,
hay que sentirla. La izquierda tradicional con la posición pendeja y racionalista del
marxismo, que supone que la única manera de mirar el mundo es a través de la
ciencia, se ha negado a ver la riqueza y las potencialidades de las manifestaciones
mágicas, religiosas, culturales, y de sus cambios rapidísimos, ligerísimos. La ciencia
anquilosa el mundo y anquilosa el pensamiento. Cuando a un marxista se le aparece
un brujo con barbas y cucharas, con yerbas y sonajeros no sabe qué hacer, se caga
Movimiento 19 de abril, M-19
Movimiento Jaime Bateman Cayón
del susto, no lo mira, no lo respeta, porque el brujo no es científico, no es marxista...
Olvida que este país está lleno de brujos y de brujerías. La izquierda tradicional se
niega a ver la importancia que tienen las sectas, el pensamiento mágico, las
manifestaciones religiosas. Se niega a ver la pasión del pueblo. La gente de izquierda
la única posibilidad idealista que se permite es el marxismo leninismo y la teoría de la
plusvalía.
*A.M.* = Parte de la crítica que le haces a la izquierda tradicional, me parece que
plantea indirectamente un problema vital: el pluralismo en la revolución. Y no me
refiero al pluralismo de ideologías orgánicas sino a algo más sencillo, al pluralismo de
las ideas cotidianas que tiene la gente sobre uno u otro tópico, religioso, político, etc.
¿Cómo enfocas esto?
El Estado tiene que respetar, y sobre todo garantizar la posibilidad de que puedas
organizarte como mago con otros magos, que los gnósticos puedan organizarse como
gnósticos y los protestantes como tales. Esta es la libertad religiosa, pero
fundamentalmente la verdadera democracia; el derecho a la asociación y a la acción
asociada y de todas sus expresiones: su culto, su literatura, su liturgia, su música. A la
izquierda hay que hacerle ver la riqueza y la potencialidad que encierra la cultura del
pueblo, pero no la que le atribuyen los folcloristas, sino la cultura del pueblo, así,
sencillamente. A la izquierda hay que hacerle ver que la música popular es muy
superior a la Internacional, que por lo demás es un himno pasado de moda. Un
bambuco, por ejemplo, claro, un bambuco, un vallenato, una rumba de la Sonora, un
corrido, una cueca.
*A.M.* = Las cuecas me suenan a nostalgia de exiliado...
Usted no puede decir eso. La música de los chilenos es una música que encierra una
historia de luchas, que habla de gestas obreras. Ahí está la Cantata de Iquique para
contarlo. Eso fue tan verraco como lo de las Bananeras.
*A.M.* = Pero lo de las Bananeras, ustedes los costeños no lo cantan...
Lo bailamos, que es mucho mejor. Hay que bailar, hermano, hay que bailar. Hay que
bailar y hay que cantar, y no sólo a la muerte, ni cantar sólo las derrotas. Hay que
cantar a la vida, porque si se vive en función de la muerte, uno ya está muerto. Las
personas que viven sólo de los recuerdos están muertas, el recuerdo sin porvenir lo
único que trae es tristeza, y la tristeza no genera lucha nunca, nunca.
Movimientojaimebatemancayon@gmail.coml mar.

PAZTILLITAS PARA LA MEMORIA

Jaime Bateman Cayon un profeta de la paz, luchador inacansable, enamorado del mar.
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lunes, 5 de octubre de 2009

sábado, 3 de octubre de 2009